Desde que comencé mi camino en la psicología, entendí que no hay dos historias iguales y que el mayor motor de cambio es sentirse escuchada de verdad. Mi caminó comenzó a los 15 años cuando descubrí mi vocación por ayudar a los demás, pero fue en bachillerato cuando tenía claro que mi vocación iba más allá del altruismo. Quería empaparme de información y conocimientos acerca del funcionamiento de nuestro cerebro.
Inicié la carrera de Psicología en 2009 y desde entonces no he parado de formarme. Tengo la suerte de disfrutar de mi trabajo y dedicarle mucho tiempo también en mis ratos libres.
Actualmente, mi enfoque se centra una intervención integradora, donde se combina la rigurosidad clínica con una cercanía real, eliminando las barreras de la pantalla para crear un espacio donde te sientas seguro/a desde el primer minuto.
En lo personal, me apasiona la naturaleza, el deporte, viajar, el mar, un café caliente, disfrutar de la familia, la pareja y los amigos, porque antes que psicóloga, soy una persona que, como tú, valora los espacios de calma y autenticidad.
Mi Formación
Sé que dar el paso genera nervios, pero quiero que sepas algo: en mis sesiones no hay juicios, no hay relojes que presionan y no hay expectativas que cumplir. Ven como estés; con tus dudas, tu cansancio o tu silencio. Mi prioridad es que, al cerrar la pantalla, te sientas un poco más ligero que al empezar.
Atender el motivo de consulta y buscar la terapeuta que se ajuste mejor a tus necesidades.
Entenderemos juntos qué te sucede y marcaremos tus objetivos.
No solo hablamos; te llevas estrategias para aplicar en tu día a día desde la primera semana.
Se dan más espacio entre las sesiones y valoramos el alta.
Escribenos.